En abril de 2016, el Consejo Distrital autorizó la creación de la Empresa Metro de Bogotá S.A., como una sociedad de economía mixta, que operará como Empresa Industrial y Comercial del Estado, con el objeto de realizar las gestiones necesarias para la construcción, administración y operación del metro de la ciudad capital, como parte integral del Sistema de Movilidad y del Sistema Integrado de Transporte Público Masivo de la Ciudad y de la Región.

En esa oportunidad, el Consejo facultó al alcalde Enrique Peñalosa para que en un plazo de 12 meses realice las asignaciones presupuestales necesarias para la constitución y puesta en operación de la empresa. El alcalde, acompañado de su equipo de gobierno, se encuentra trabajando en la estructuración del proyecto de la mano de la empresa francesa Systra, líder mundial en el diseño de proyectos de infraestructura de transporte.

De acuerdo con la planeación que tiene el Distrito, el Metro será la columna vertebral de la movilidad en Bogotá y traerá grandes beneficios para la ciudad. Entre las principales características del proyecto, tal y como está concebido hasta hoy por la administración de Peñalosa, se espera movilizar cerca de 60.000 pasajeros por hora. Según Systra será posible mover este volumen ya que cada tren contará con una capacidad de 240 pasajeros sentados y 1.442 de pie, con una tasa de comodidad de 14% para los pasajeros. Tendrá 15 estaciones con una distancia de 1.300 metros entre cada una, con lo que se logra una velocidad comercial de 40 kilómetros por hora.

Para tomar una decisión respecto a la tipología del sistema de transporte que fuera basada en elementos de juicio objetivos, el gobierno distrital se apoyó en el estudio de alternativas, tipologías y costos realizado por SYSTRA, en el cual se evaluaron y compararon 8 opciones de longitudes de trazado, que incluyeron tramos elevados y bajo tierra a través de la ponderación de indicadores entre los que se encuentran criterios constructivos, ambientales, sociales, urbanos, financieros y de riesgos.

Tras realizar el ejercicio de ponderación, se optó por la construcción del Metro elevado, siendo el componente económico uno de los que más influyó en la decisión. Entre los argumentos más fuertes se encuentran los que se exponen a continuación:

  • Con lo que se construye un kilómetro de metro subterráneo se puede construir 1,48 kilómetros de metro elevado.
  • Genera ahorros de inversión US 61 millones de dólares por cada kilómetro.
  • El costo de operación del metro elevado es 28% menor que el subterráneo.
  • No requiere ventilación mecanizada, ni bombeo para extracción de aguas y solo iluminación nocturna.
  • El metro elevado se puede construir más rápido porque las vigas se pueden prefabricar en un taller y luego se instalan rápidamente sobre las columnas, incluyendo las estaciones.
  • La construcción de 20 km elevados permite reducir los tiempos de obra de 66 a 40 meses.
  • Los tiempos de instalaciones electromecánicas son similares y añaden 6 meses al programa de obra.
  • La obra del metro elevado presenta menores riesgos constructivos en Bogotá. Los riesgos valorados de la solución subterránea se relacionan con la excavación por debajo de cuerpos de agua y la desecación del suelo, que en Bogotá produciría asentamientos en las edificaciones hasta a varias cuadras de distancia.
  • Los riesgos operativos también fueron considerados. En trenes bajo tierra es más complejo el manejo de emergencias tales como incendios, atentados o accidentes y trenes varados[1].

El ingeniero Joaquín Ortiz, director del estudio por parte de Systra, manifestó que además se tuvo en cuenta el impacto paisajístico del metro elevado. “En este sentido, la estructura elevada tiene las peores notas, es cierto que va a tener un impacto, pero también mucha probabilidad de renovación de las áreas urbanas. El trabajo está enfocado en mitigar esos impactos”.

Para Andrés Escobar gerente del proyecto, “el metro tiene unas vigencias futuras por 30 años, pero el proyecto no tiene un peso, esos hay que traerlos. Nos falta hacer una operación de crédito y esos números cambian todos los días”, teniendo en cuenta la variación de la tasa de cambio, que fue uno de los factores que llevó a cambiar el trazado y diseño, frente a la propuesta de la anterior administración.

Entendiendo la importancia de este proyecto, para el desarrollo de la ciudad de Bogotá, Konfirma pone al servicio de la administración distrital, su conocimiento y experiencia en los procesos de contratación en las fases que se requiera, brindando acompañamiento a la medida de las necesidades.

 

[1] http://www.metrodebogota.gov.co/porquéelevado