La OCDE es la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, fue fundada en 1961 y su misión es promover políticas que mejoren el bienestar económico y social de las personas alrededor del mundo. Ofrece un ambiente para el trabajo conjunto de los gobiernos, compartir experiencias y buscar soluciones a problemáticas comunes.

Actualmente, agrupa a 34 países miembros y cuenta con 3 en proceso de adhesión: la Federación Rusa que tiene su proceso en pausa, Costa Rica y Colombia cuyo proceso avanza con normalidad. El 29 de mayo de 2013, la reunión del Consejo de la OCDE a nivel ministerial decidió abrir conversaciones de adhesión con Colombia, esto implica la apertura de un procedimiento de revisión y evaluación que permite a la organización emitir recomendaciones sobre normas y las mejores prácticas de la OCDE a las autoridades colombianas, lo que favorece el ambiente para identificar áreas sobre las cuales se requiere hacer futuras reformas.

Durante este proceso, Colombia tiene la oportunidad de discutir y aprender en un contexto multilateral sobre las experiencias de los países de la OCDE que se enfrentan a retos similares. Por su parte la OCDE, enriquece el conocimiento y asesoramiento sobre sus políticas, a la vez que beneficia a sus miembros ya que les permite adquirir una mejor comprensión de Colombia.

El pasado 12 y 13 de octubre, el secretario general de la OCDE Ángel Gurría, se reunió en Bogotá con el presidente Juan Manuel Santos, el Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas y el Director del Departamento Nacional de Planeación, Simón Gaviria, con el propósito de revisar el proceso de incorporación a la organización. En esta oportunidad el señor Gurría, presentó el reporte de la OCDE Inversión Pública más Eficiente en Colombia: Mejorar la Gobernanza Multinivel[1], que hace parte de uno de los análisis y recomendaciones de la OCDE al país. Este estudio, examinó la gobernanza multinivel para la inversión pública en Colombia, realizó recomendaciones sobre cómo mejorar el Sistema, hacer un uso más eficiente de los recursos existentes y llegar al nivel de otros países OCDE en términos del desarrollo de infraestructura.

Recalcó el secretario general de la OCDE, que el proceso de paz y el ingreso a la Organización, son dos procesos independientes, y que la decisión de iniciar conversaciones de adhesión con Colombia en mayo de 2013, estableció los términos, condiciones y procedimiento para esta incorporación, y el acuerdo de paz no fue establecido como una condición. Aclaró que la decisión sobre el acceso de Colombia, será tomada por el Consejo de la OCDE sobre la base de las respuestas del país a las recomendaciones formuladas por los diferentes comités, razón por la cual el proceso de incorporación continuará con autonomía del proceso de paz.

En caso de aprobarse su acceso, Colombia deberá ponerse al nivel de los métodos usados por otros países que han demostrado desarrollo social, político y financiero, a través de las buenas prácticas que adopta la OCDE. En este sentido debe mantener altos estándares de calidad en todos sus frentes para garantizar mejor bienestar político, social y económico para los ciudadanos, de lo contrario, podría ser expulsado.

En criterio del columnista y consultor en economía y negocios, Andrés Espinosa Fenwarth, por el solo hecho de hacer parte de la OCDE, “el país tendrá acceso a un financiamiento con tasas de interés preferenciales, algo muy positivo para cualquier nación, sobre todo en un país como Colombia que está cercano a un proceso de posconflicto y busca desarrollar más políticas públicas para el beneficio de sus ciudadanos”.

De acuerdo con el desarrollo de políticas públicas es bien visto por la comunidad internacional, las calificadoras de riesgo y los inversionistas públicos y privados de otras latitudes, lo que pondrá al país en un lugar de privilegio.

En este sentido, a pesar de ser un asunto que no revierte mayor interés en la opinión pública, los mayores beneficiados con el ingreso de Colombia serán los ciudadanos, porque las políticas de la Organización están dirigidas a mejorar la calidad de vida de las personas, siendo este uno de los estándares del organismo, lo que en inglés se conoce como “better life” (mejor vida), que implica redistribuir la riqueza a través de la inversión social, recordando que su principal objetivo es mejorar el bienestar económico y social de las personas.

Si bien se presentan importantes avances en el proceso, resta todavía la aprobación de varios comités al interior de la OCDE y el reto para el Gobierno de avanzar en la implementación de diferentes recomendaciones. Se espera que el proceso culmine con éxito en 2017, con el cual Colombia se montará en el tren de los países con mejores prácticas al nivel de los más desarrollados.

[1] http://www.oecd.org/gov/mlg-colombia-summary-es.pdf.