En el segundo trimestre del año, el crecimiento del PIB se desaceleró generando dificultades en temas económicos. Cuando se esperaba un crecimiento del 2,2%, el crecimiento fue del 2%, hubo caídas en diferentes sectores como el agro, electricidad y minería. Otros sectores que son claves para el impulso del empleo como comercio y la construcción, mostraron poco dinamismo, por su parte la industria y los servicios financieros salvaron el trimestre.

Por estas razones, el Ministerio de Hacienda disminuyó la meta del año de 3 a 2,5 por ciento, decisión que ha generado preocupación en algunos sectores, considerando que la proyección oficial por lo general es siempre más generosa.

Por su parte el Banco de la República, detuvo el alza de las tasas de interés que venía con tendencia al alza, debido a que el aumento en la inflación que estaba cerca del 9% en julio estaba impactando negativamente la inversión y el consumo, factores movilizadores de la economía. En agosto la inflación pasó a 8.1% según reporte de variación del IPC reportada por el DANE, por lo que el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría destacó:

“No seguirán subiendo las tasas de interés y esto es bueno para todos, porque no se encarece el crédito de consumo ni el hipotecario y la disminución de la inflación nos ayuda a que tengamos más capacidad adquisitiva y que los precios estén controlados como ha sido el objetivo del Gobierno y del Banco de la República, lograr que la inflación vuelva a estar en el rango entre el 2 % y el 4 %”.

La desaceleración de la economía se presentó por diferentes causas, algunas inducidas por el Gobierno Nacional como el aumento de las tasas de interés, otras se debieron a situaciones ajenas al mismo como el fenómeno del Niño, el paro camionero y el incremento en los precios de los alimentos. Sin embargo, en consideración del Ministro lo peor ya pasó en materia de inflación. Precisamente, la función del Ministro de Hacienda en la junta directiva del Banco de la República es ir más allá de controlar la inflación, se pretende que la economía mantenga un buen nivel de actividad y generación de empleo.

Se han tomado medidas para reactivar la economía, una de ellas es que el Confis (Consejo Superior de Política Fiscal) aprobó dos mejoras al programa Mi Casa Ya, por iniciativa del Ministerio de Vivienda y respetando las restricciones fiscales. La primera, en vivienda de interés prioritario, para familias con ingresos de hasta 2 salarios mínimos, podrán recibir un subsidio familiar de vivienda unificado en 30 salarios mínimos y 5 puntos de cobertura a la tasa de interés.

Segundo, para vivienda de interés social, dirigido a personas con ingresos entre 2 y 4 salarios mínimos, se unifica el programa en una sola modalidad, que consta de un subsidio familiar de vivienda de 20 salarios mínimos y 4 puntos de cobertura a la tasa de interés.

Sumado a lo anterior, la junta directiva de Ecopetrol aprobó hacer inversiones por 90 millones de dólares, que permitirán elevar la producción promedio en 25.000 barriles diarios. Ecopetrol cumplirá este año con la meta de 715.000 barriles diarios equivalentes.

A nivel regional, el Ministerio de Hacienda se encuentra desembolsando algunos excedentes que tienen las entidades territoriales en el FONPET, por un valor cercano a los 2,3 billones para más inversión en 700 municipios de Colombia.

Finalmente, dado que uno de los factores más importantes de la economía es la generación de confianza, pues de ella depende la sostenibilidad fiscal y la inversión extranjera, el Gobierno Nacional ha buscado generar otro tipo de ingresos para cubrir el déficit presentado por la caída de los precios del petróleo. Aunque estas iniciativas y acciones son importantes es preciso anotar que a Colombia le espera una lenta recuperación.