La gestión de activos es una estrategia que consiste en la optimización y gestión completa del ciclo de vida de los activos de una institución o inclusive de una persona, con el fin de maximizar su valor.

Esta estrategia, abarca diferentes procesos entre los que se encuentran: la gestión contractual o de aprovisionamiento, el diseño, construcción, operación, mantenimiento, explotación, y reemplazo de equipos, infraestructuras e instalaciones; se extiende a todos los activos sin perjuicio de su ubicación, no es necesario que estén localizados en el mismo lugar, y pueden estar siendo usados en distintas líneas del negocio.

Una adecuada aplicación de la estrategia, permite optimizar su rendimiento, ampliar su vida útil, reducir costos y mejorar el retorno de la inversión que se hace en los activos.

En la actualidad, la gestión de activos es un eje clave para la competitividad de las empresas, cualquier falla en este tema puede resultar muy costosa, y representar miles de pérdidas en términos de oportunidad, clientes y dinero. En un entorno altamente competitivo, una eficiente gestión de activos denota optimización de inversiones, generación de confiabilidad, rentabilidad, y apertura de nuevas y mejores oportunidades de mercado.

Vista como un proceso, la metodología implica la actividad de planeación total del ciclo de vida del activo, esto comprende las actividades de compras, mantenimientos, administración del inventario, el aseguramiento, previsión de riesgos por fallas y disponibilidad máxima. Bajo este enfoque, se prevén todo tipo de situaciones y se abandona la práctica reactiva del daño-reparación o inexistencia – compra.

La metodología, se extiende a los aspectos estratégicos del negocio, pues pretende lograr sus objetivos, por ello abarca el aspecto financiero, regulatorio y normativo, gestión del riesgo, mejores prácticas de mantenimiento, aplicación de las tecnologías de la información y las comunicaciones, la innovación y el desarrollo de competencias propias de la Gestión Humana.

Como una medida de apoyo para la estrategia, se expidió la Norma ISO 55000, la cual está diseñada para facilitar a las entidades coordinar e integrar su sistema de gestión de activos, con los requisitos y estándares de otras normas y otros sistemas de gestión que aplican. Al poderse aplicar la norma a todo tipo de activos, y de organizaciones, se convierte en una herramienta clave para realizar una gestión inteligente de activos, constituyendo un concepto atractivo tanto para el sector público como privado.